“
El ácido sórbico y sus sales minerales (sorbatos, como el sorbato de sodio, potasio o calcio) se emplean como agentes antimicrobianos en la industria alimentaria, principalmente como fungistáticos: reducen el desarrollo de levaduras y hongos en salmueras, quesos, mermeladas y otros alimentos, prolongando su vida útil. También se usan en productos cosméticos y farmacéuticos.
“



